jueves


-No se cómo podíais vivir así-
¿Así?- Preguntó la abuela, con la mirada triste desde que perdió a su compañero.
-Sin electricidad-
¡Ah! Teníamos quinqués y velas
-Digo sin tele y sin musica!-
Bueno, alguna vez, bailábamos paso dobles en la Venta. También están las canciones de siempre. Y luego las nuestras...
-¿Las vuestras? El abuelo no sabía cantar-
No.Pero por las mañanas se escuchaba a las gallinas, los gansos...
Trabajo y más trabajo.
Así que algunas noches subíamos al palomar, buscábamos la referencia de la Osa Mayor y bajo ese cielo estrellado encontrábamos la balada de los ruiseñores y la música de las esferas.
Y vivía , ya lo creo...

LS 





sábado


En su nombre ya venía dado su destino,
a edad muy temprana se escapaba al bosque a coger nueces y avellanas.
También acerolas con las que luego practicaba con el tirachinas.
Utilizaba los pellejos de los pollos y las tripas de los cerdos para hacer rabeles, tambores y darbukas con los que asustaba a las ciervas y adelantaba los partos antes de la llegada de las nieves al ritmo de su  "tákatak" 
Pero lo que más le gustaba eran las medias de su
madre.
Decía que el sonido era diferente.
Así creció entre la percusión y la oscilación llegando a convertirse en todo un espectáculo.

Ahí lo tienes, en primera página :

"Marta toca las maracas en Marte" 


LS 









miércoles




Abrió los ojos y pudo apenas moverse. 
Las paredes le aprisionaban y por primera vez sintió pánico.
Aún en ese estado de calidez el frío la recorrió por completo, necesitaba expandirse, abrirse, despegarse, expandirse de esa oscuridad.
Moriría en breve, lo sabía, ya no había espacio para ella.
El corazón le iba a estallar cuando comenzó a ver cómo un rayo la traspasaba y en un último esfuerzo salió al exterior.
Exhausta comenzó a bombear durante unos minutos, abrió las alas y se separó de la crisálida.
Que suerte... Pensó

¡Es primavera!!

Y voló siendo ya mariposa.

LS ⛯




viernes




Leyó en voz alta un pasaje en alemán sobre la voracidad de la guerra y la descomunal maldad que subsiste en el interior de algunos seres humanos.
El escuchaba atento sentado en el filo.
Cuando terminó, se quedó pensativa mirando los pétalos de rosa que flotabana su alrededor.
Pensaba en otros campos, no de flores presisamente.
En campos de muerte y lluvia de ceniza.
El sonrió.
Metió las manos en el agua, y con la espuma dibujó un corazón.

                                       LS 



-Este no está a la venta. Está defectuoso, no se si aguantará la materia exótica-
-¿No puede hacer una excepción? Es justamente el souvenir que quiero llevarme cómo recuerdo de este viaje-
-Está bien ¿me lo cambiaría por el suyo? -
-Creo que no están preparados-
-Si, puede que tenga razón
Pero tenga en cuenta que es una reliquia. De cuando existía el tiempo.
- Lo sé. Por eso mis alumnos se van a sorprender tanto y entenderán las enfermedades antiguas, cómo la ansiedad o el estrés-
-Trato echo, voy a ver cómo me queda, es tan extraño...

                                  LS 


El regalo de aquella tarde  fue uno de los mejores presentes que regala la  vida.
El que queda cuando los otros se han marchado y ante el que puedes desnudarte y vomitar todo el alquitrán y la pez que te ahoga.
Lo más fácil de reconocer son sus brazos, abiertos al calor cómo una acogedora chimenea capaz de recomponer todas las huellas dispersas a lo largo de los días.
Conmueve la belleza de esa conexión, vale la pena hacer de lo cotidiano algo fructífero y con una mano amiga puede tenderse el tiempo a la interperie sin peligro de que se escape de las manos, seco y baldío.

                                 LS  

martes

Isla


Llegó a la isla a la caída de la tarde, con esa letra tatuada en el pecho
desde hacía mucho tiempo:
" Yo quise subir al cielo para ver,
y bajar hasta el infierno para comprender"
El bullicio, a veces, la distraía de su camino de Hoz.
Vio caras conocidas algunas de oídas.También él estaba, vestido de camuflaje, sentado en uno de esos bancos desde donde se divisa todo.
Su fantasma dibujaba corazones en la arena.
Ella se acopló bien el gorro y se cubrió con la bufanda. De repente, hacía frío.
Se dirigió hacía el hotel , junto a la bahía. Era pintoresco,colorido y cálido.
En el porche, un grupo de personas reían y tomaban limonada. Sobre la mesa, periódicos, revistas, libros de toda clase, haikus, crucigramas, sopas de letras y un sinfín de lápices de colores.
Subió a la habitación y todo se quedó en silencio.
¿Dónde estaba?
La noche comenzó a cubrirla con su manto azabache.
Apenas en un parpadeo vio un resplandor intermitente y pudo divisar los perfiles anaranjados,ocres y rojizos que despuntaban junto a los acantilados.
Y así con esa luz del faro oscilando ante sus ojos, supo que tras su partida, habría un regreso.


LS 




lunes





Comenzó a escribir. No había nada que la consolara más que ese papel en blanco frente a sus ojos esperando a que se derramara cómo un torrente sobre el.
Al fin y al cabo ¿No es eso el amor?
Pero no salían las palabras de ninguna manera.
Y las que salían se emborronaban de rabia. Porque tampoco salían las lágrimas.
A todos nos quedan siempre cosas por vivir.

-Me iré sin haberte vivido - pensó

(También a todos nos queda una carta por escribir)

                              LS 




Fue en una de esas "sus" cenas.
Ella abría una botella de vino y terminaba de preparar los pequeños canapés rellenos de trufa y en forma de corazón que tanto le gustaban a él
Se había comprado un juego de lencería negro y gris perla para la ocasión.
Sonreía cuando...
Notó como sus brazos la rodeaban, como sus labios  retiraban el pelo para acariciarle el cuello.
Ante sus ojos, entre ambas manos apareció ese pequeño tesoro en forma de huevo de fabergé.
Brillante y pulido.
Pudo adivinar sus siluetas  en ese pequeño espacio que comenzó a abrirse...
En ese momento, sentada, sola, entre tanta gente y ante ese inmenso escenario, lo recordó todo con la nitidez de quien sabe que hay momentos que permanecen.

Fue cuando comenzó a sonar "el lago de los cisnes.

                           LS 



Cuando se dió cuenta ya la admiraba.
Tenía esa inteligencia capaz de hacerle temblar.
Esa frialdad que provocaba lo contrario en su fuego.
No lo sofocaba, no. Lo encendía más.
Una de las cosas que más le asombraba era su capacidad para los idiomas.
El nunca había tenido la oportunidad de estudiar tanto.
Siempre atendiendo otras prioridades, renunció a muchos deseos.
Ella por el contrario seguía avanzando, escalando puestos.
Sabía, no una, si no varias lenguas.
A veces, el se sentía pequeñito y no sabía cómo aquella mujer tan mundana y diferente en vivencias podía prestarle atención.
Pero se quería demasiado para no entender que los seres humanos son más que conocimientos.
Ella a su vez nunca quiso parecer superior. Sabía perfectamente que no lo era.
También sabía lo mucho que a él le gustaría dominar algún idioma.
Por eso le comenzó a mandar canciones en inglés.
De cada canción, él, buscaba la letra.
Luego la traducía, y más tarde la escuchaba.
Así ella, sin saberlo, se convirtió en  su profesora de inglés.

                               LS 





Entró, y lo primero que hizo fue darle una patada al balón amarillo que se estampó  contra la estantería de los X men.
Ah, no, no, no,!que horror! Pensaba mientras hubiera querido salir corriendo y esconderse entre los peluches o trás el chalet de la Barbie Malibú.
El niño oteó tras el mostrador y paseó su mirada buscando a saber qué.

-Que no me vea, que no me vea ese pequeño monstruo-...
Yo solo quiero que me achuchen y me mimen
Entregar sueños y momentos cómplices como mi antepasado:
¡El gran Pinocho!!-

De repente una mano comenzó a tocarle el pecho y encendió el botón.
Un: ¡ Holaa! ¡Soy tu amigo! se escapó de su diminuto chip de sonido.
El pequeño monstruo dibujó una mueca :
-Valla mierda- dijo.
Y se marchó.
El muñeco volvió a apagarse y sintió de nuevo el tic - tac del corazón

                                    LS