a edad muy temprana se escapaba al bosque a coger nueces y avellanas.
También acerolas con las que luego practicaba con el tirachinas.
Utilizaba los pellejos de los pollos y las tripas de los cerdos para hacer rabeles, tambores y darbukas con los que asustaba a las ciervas y adelantaba los partos antes de la llegada de las nieves al ritmo de su "tákatak"
Pero lo que más le gustaba eran las medias de su
madre.
Decía que el sonido era diferente.
Así creció entre la percusión y la oscilación llegando a convertirse en todo un espectáculo.
Ahí lo tienes, en primera página :
"Marta toca las maracas en Marte"

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