viernes




Leyó en voz alta un pasaje en alemán sobre la voracidad de la guerra y la descomunal maldad que subsiste en el interior de algunos seres humanos.
El escuchaba atento sentado en el filo.
Cuando terminó, se quedó pensativa mirando los pétalos de rosa que flotabana su alrededor.
Pensaba en otros campos, no de flores presisamente.
En campos de muerte y lluvia de ceniza.
El sonrió.
Metió las manos en el agua, y con la espuma dibujó un corazón.

                                       LS 

No hay comentarios:

Publicar un comentario