lunes





Entró, y lo primero que hizo fue darle una patada al balón amarillo que se estampó  contra la estantería de los X men.
Ah, no, no, no,!que horror! Pensaba mientras hubiera querido salir corriendo y esconderse entre los peluches o trás el chalet de la Barbie Malibú.
El niño oteó tras el mostrador y paseó su mirada buscando a saber qué.

-Que no me vea, que no me vea ese pequeño monstruo-...
Yo solo quiero que me achuchen y me mimen
Entregar sueños y momentos cómplices como mi antepasado:
¡El gran Pinocho!!-

De repente una mano comenzó a tocarle el pecho y encendió el botón.
Un: ¡ Holaa! ¡Soy tu amigo! se escapó de su diminuto chip de sonido.
El pequeño monstruo dibujó una mueca :
-Valla mierda- dijo.
Y se marchó.
El muñeco volvió a apagarse y sintió de nuevo el tic - tac del corazón

                                    LS 


No hay comentarios:

Publicar un comentario